El Museo de la Academia

Escrito por estanochesenosocurriraalgo 27-12-2010 en General. Comentarios (0)

           Durante mi visita a Florencia también tuve tiempo de visitar otro de los grandes museos de Florencia, el Museo de la Academia. Este museo alberga otra de las colecciones más importantes de pintura y escultura de la Italia del s. XIII al XIX.

 

 

           Su origen se inicia en 1563, cuando se fundó la Escuela de Bellas Artes para la enseñanza de técnicas de dibujo, pictóricas y escultóricas. En 1784, Leopoldo I de Habsburgo Lorena, Gran Duque de Toscana, decidió situar todas las Escuelas Superiores florentinas de Arte en edificios colindantes. Ahí nace la actual Galería de la Academia.

 

            Las obras de arte se clasifican en 11 salas, distribuidas junto a una gran escalinata. Junto a esta exposición de arte, se encuentra también, una importante colección de instrumentos antiguos, y de iconos rusos.

 

            Pero sobre todo, el contenido más importante y que más me gustó, son las grandiosas y numerosas obras de Miguel Ángel, principalmente y en concreto el David de 1504 y que fue trasladado al museo en 1947, procedente de la Plaza de la Señoría (hasta entonces se encontraba al aire libre).

 

            Al entrar, en la primera sala se encuentra una escultura muy conocida como es el “Rapto de las sabinas” de Juan de Bolonia (hay una réplica en la Loggia de la Signoría).

 

 

           A continuación se pasa a la sala de Miguel Ángel, en donde se encuentran unas magníficas esculturas inacabadas o esbozos, esculpidas en piedra y que iban a ser destinadas al sepulcro del Papa Julio II en Roma y que sin embargo no terminó Miguel Ángel. Nos sorprende a todos, ya que parecen como figuras prisioneras que quieren salir de la piedra y no lo consiguen.

 

            Pero lo más asombroso es su famoso David esculpido con tan solo 25 años de edad. En 1501, de regreso a Florencia, procedente de Roma, después de ejecutar por orden del Papa Julio II su también famosa Piedad, los administradores de la catedral de Florencia le encargan esta obra.

 

 

 

           La estatua que mide 4,10 metros de altura, representa al cuerpo desnudo de un varón con todos sus músculos en tensión, cargado de vida y de deseo de victoria, y que se apoya en una pierna para manifestar movimiento.

 

            El entorno en donde está ubicado es magnífico: la luz que le refleja y que ilumina toda estancia está muy bien estudiada, ya que iluminan la obra sin provocar reflejos, con lo cual no molesta en ningún punto en donde nos encontremos.

 

            Situarte bajo los pies del David es realmente impresionante, el detalle de las manos es  extraordinario. La desproporción de las manos y pies me destacaron más en persona que viéndolo en imágenes. El museo está un poco separado de la ciudad turística, pero no por ello deja de ser otra de las visitas obligadas de Florencia. Aquí también nos sale gratis la entrada.

 

Martin